Internet: El mayor paraíso fiscal

Internet se ha convertido en el mayor paraíso fiscal del mundo y el espacio donde se realizan mayores transacciones electrónicas. A través de Internet se puede mover capitales y realizar transacciones comerciales, monetarias y bursátiles en tiempo real de una a otra parte del mundo. 

A día de hoy Internet cuenta con casi 4 mil millones usuarios y se ha convertido en el paraíso fiscal más grande del mundo. En junio de 2001 existían 123 millones de internautas en Europa, de los cuales más de siete millones residían en España. En diciembre de 2012 habían ya treinta y tres millones de usuarios españoles de Internet. En los países desarrollados el uso de Internet ha crecido anualmente alrededor de un 50% desde finales de los 90. 

Internet ha sido creado como un territorio con muy pocas reglas y dotado de una gran libertad en todos los sentidos siendo, posiblemente, el ejemplo más claro de la globalización financiera. La red ha revolucionado aspectos tradicionales del negocio offshore, como son la transferencia de fondos, la banca on-line, el comercio electrónico y el establecimiento de sociedades offshore. 

Con el uso de las tecnologías de la información y de las comunicaciones, la proximidad física al centro offshore ha perdido su relevancia. En cierta medida, Internet ha dividido la época offshore en un antes y después, además, existen centenares de bancos en Internet, cuyos cedes están ubicados en los paraísos fiscales, donde desde el propio ordenador y por correo, es posible abrir cuentas y efectuar todo tipo de transacciones bancarias, incluyendo la solicitud de una tarjeta de crédito. 

Respeto a la tributación, es difícil saber el lugar físico desde donde opera una sociedad comercial en la red y, por lo tanto, técnicamente, es casi imposible establecer dónde los beneficiarios de esta empresa deben pagar sus impuestos. También lo es determinar cuál es la jurisdicción que tiene que vigilar la red o establecer y recaudar los impuestos. Este último aspecto de cómo tasar las transacciones en Internet, es uno de los grandes problemas de las autoridades fiscales de los países desarrollados. 

El crecimiento del comercio electrónico y el ahorro de impuestos sobre las transacciones que genera, han llevado a que algunos paraísos fiscales promuevan el establecimiento en condiciones ventajosas, legales y fiscales, de sociedades comerciales basadas en Internet, esta permite proporcionar mejores servicios a clientes en todo el mundo. 

Muchas grandes empresas ofrecen líneas de servicios en Internet paralelas a la distribución y venta de productos en los circuitos comerciales habituales. Algunos de estos servicios se prestan desde jurisdicciones offshore con un ahorro de impuestos notable, estas empresas venden parte de sus productos, software por ejemplo, a través de Internet pero utilizando las sociedades establecidas en paraísos fiscales, que pagan royalties a la matriz situada en el país de alta jurisdicción. Es un procedimiento complejo, pero es totalmente legal ahorrar impuestos siempre que las acciones sean justificadas comercialmente y se despejen todas las dudas correspondientes a las operaciones con empresas vinculadas

Internet facilita también que muchas empresas trasladen su centro de actividades que no tienen que ver directamente con sus clientes, el llamado "back office", a otras jurisdicciones o paraísos fiscales. También permite el almacenamiento de datos a efectos de seguridad en lugares distantes de la sede de la empresas.