¿Qué son las empresas extraterritoriales?

Una empresa extraterritorial la podemos definir como una entidad jurídica registrada fuera del país por una o varias personas físicas con el objetivo de reducir la factura fiscal y aumentar la protección de los bienes adquiridos por la sociedad.

Las sociedades extraterritoriales son conocidas despectivamente como “empresas fantasma”, “empresas pantalla” o “empresas offshore”. Su objetivo es realizar actividades sin impuestos con ánimo de lucro en el extranjero y se le reconoce personalidad jurídica propia distinta a los miembros.

Empresa extraterritorial

Características y tipos de empresas extraterritoriales

La función de formar una empresa extraterritorial de domicilio es la de asumir la propiedad legal de los bienes de un individuo o entidad. La forma de utilizarla es poner a nombre de la sociedad pantalla: cuentas de banco, inversiones, obras de arte, viviendas, barcos, aviones o coches. Como norma general es recomendable ponerlo a nombre de la sociedad antes que a la propia persona.

En referencia al ahorro fiscal, el principio que se rige es el siguiente: Una persona no puede pagar impuestos de un “bien” que no posee, ya que el propietario legal es una empresa extraterritorial basada en otro país distinto al territorio donde el individuo paga los impuestos. Al estar registradas en paraísos fiscales suelen pagar muy pocos impuestos o un impuesto fijo o nominal bastante bajo. La regla principal que tienen que cumplir es que no pueden realizar ninguna actividad comercial en la jurisdicción extraterritorial donde ha sido registrada. Además se tiene mayor privacidad y protección ya que es más complicado saber quién es el último beneficiario.

Muchos lectores se preguntarán, ¿por qué mi empresa paga tantos impuestos en mi país y en una jurisdicción extraterritorial no? El principio legal anglosajón “common law” que se aplica es el siguiente: Una empresa no reside en el país donde tiene el domicilio social, sino en el país donde es administrada y residen los directores, es decir, el país donde se realizan las reuniones y se toman las decisiones. Aunque esté obligada a tener un domicilio social, éste no es obligatoriamente el domicilio donde está operando la sociedad. El domicilio social donde se ha registrado será utilizado para las comunicaciones legales por parte del registro mercantil.

En el control de la sociedad es muy normal que se utilicen fiduciarios o personas interpuestas, bien requerido por el beneficiario final o porque las leyes del país lo exijan, de este modo, los directores y accionistas de una sociedad extraterritorial pueden ser verdaderos o fictícios, generalmente los directores suelen ser los agentes residentes en el paraíso fiscal que son los responsables de llevar toda la comunicación con las autoridades y preparar las cuentas anuales si el país lo exige. En ocasiones los directores nombrados no suelen conocer al dueño, especialmente si se han utilizado acciones al portador, las últimas normativas de intercambio de información CRS han provocado que los agentes residentes estén obligados a identificara todos los integrantes para evitar canalizar actividades de blanqueo capitales.

Los tipos de empresas extraterritoriales que nos encontramos en el derecho anglosajón son los siguientes:

Empresas domicilio

Son las entidades que se han constituido y tienen su domicilio social en un país libre de impuestos, la actividad comercial la realizan en otro país y al no existir rendimientos dentro del país quedan sin obligación de tributar. Los directores que la controlan no viven en el paraíso fiscal y se reúnen fuera. Un ejemplo típico de empresas domicilio son las sociedades offshore en Belice o también llamadas IBCs.

Empresas exentas

Son las entidades que se forman en un país de bajos impuestos, suelen ser dueños de no residentes y la actividad comercial la hacen fuera del país. Los directores suelen ser nombrados por los dueños de la sociedad obteniendo un "status de residente". La sociedad no paga impuestos porque la propiedad de las acciones recaen en personas que no son residentes y suelen a estar sujetas a un impuesto nominal anual. Los ejemplos más típicos son Hong Kong, Isla de Man y Gibraltar.

La principal diferencia entre las empresas exentas y las de domicilio, es que las exentas están obligadas a tener un director o secretario residente en el país y tienen que tener por lo menos una vez al año una reunión para la toma de decisiones y presentación de cuentas anuales.

¿Cómo se forman y que documentación contienen?

Las empresas extraterritoriales se inscriben en el registro mercantil mediante abogados y agentes acreditados en el territorio correspondiente. El cliente puede contactar con el agente de formación de compañías residente en el paraíso fiscal para abrirla a través de internet junto con la cuenta bancaria.

Las sociedades extraterritoriales contienen de “Acta de Constitución” (Certificate of Incorporation, Articles of Incorporation, Memorandum of Association), Artículos y Estatutos (Articles of Association) indican la característica de la entidad, sus objetivos, los beneficiarios y sus administradores, si son registrados o nombrados.

El Acta de Constitución de una empresa extraterritorial muestra los siguiente:

  • La actividad de la sociedad, según el país donde esté formada, puede estar restringida a una actividad o varias.
  • Domicilio social
  • Capital social
  • Número de acciones

Los Artículos muestra la razón por la que se ha abierto la sociedad y quienes la forman, podríamos decir que es el contrato entre el agente residente y los dueños (accionistas). Especifican las normas y cómo llevar la entidad, la estructura, los gestores que la forman y la dirección. En algunos países los Artículos complementarios suelen ser anónimos y dificultar quién está detrás.

Los dueños de las empresas extraterritoriales son los accionistas no los directores. Éstos se ocupan de presentar y preparar las cuentas, la reunión de accionistas y representarlos frente a las autoridades. Las sociedades extraterritoriales offshore pueden tener uno o varios accionistas, según el territorio donde estén formadas pueden tener como accionistas a otras compañías o Trust. Los accionistas y directores también pueden ser fiduciarios o testaferros para actuar frente terceras personas. En la mayoría de jurisdicciones offshore no existe obligación de informar a las autoridades de quién está detrás, salvo por un mandato del tribunal del país.

Muchas jurisdicciones extraterritoriales aceptan acciones al portador (bearer shares, shares warrants to bearer), de esta forma se vuelve más anónima la estructura, ya que el propietario legal de las acciones es la persona que posee este certificado y no las personas que aparecen en el registro. Para evitar canalizar actividades de blanqueo de capitales mediante esta estructura, el certificado de acciones al portador suele estar guardado en una caja fuerte en la oficina del agente residente. Al no figurar en el registro mercantil el nombre del accionista al portador, se garantiza mayor protección y anonimato.

Como ocurre en la apertura de las cuentas bancarias, el secreto no es 100% garantizado. Aunque se encuentre registrada en una jurisdicción opaca, el beneficiario final tiene que identificarse en el banco para abrir la cuenta offshore para la extraterritorial, lo puede hacer de dos formas:

  • El dueño hace un poder al abogado para que le pueda abrir la cuenta bancaria a nombre de su sociedad, en este caso el secreto bancario es parcial, ya que el abogado tiene que presentar documentos identificativos a la entidad financiera y siempre conocerá titularidad.
  • El abogado puede abrir la cuenta bancaria a nombre de la sociedad en su nombre sin que aparezca información del dueño, después el abogado tiene que hacer un poder irrevocable a favor del propietario. Generalmente este tipo de aperturas no se suelen realizar por el alto riesgo de blanqueo de capitales, el agente residente tiene que conocer muy bien a su cliente y saber exactamente toda la actividad que realiza.

No debemos confundir los términos secreto bancario con impunidad, ningún agente residente, abogado o Trust arriesgará tener problemas en su jurisdicción extraterritorial por defender a su cliente, las actividades relacionadas con el blanqueo de dinero, financiación del terrorismo y estafas. La delincuencia internacional afecta directamente a los agentes residentes y están muy perseguidas por todos los países del mundo.

documentación sociedad extraterritorial offshore

El Nombre de la sociedad extraterritorial

El nombre de una empresa extraterritorial debe ser aprobado por el Secretario del Registro mercantil, no se aceptan nombres de multinacionales, similares o idénticos a otras, tampoco se aceptan nombres que puedan atentar con la moral pública del país. En algunos paraísos fiscales tampoco son aceptados nombres que contengan las palabras “International”, “Investment”, “Bank”, “Trust”, “Insurance” y "Holding", el principal motivo es que sea necesario tener algún tipo de licencia en el país para poder operar.

Generalmente los agentes residentes suelen tener sociedades durmientes (“Shelf companies”) al instante, para después cambiar el nombre si se desea.

El domicilio legal

Es obligatorio que todas las empresas extraterritoriales tengan una dirección legal para enviar cualquier notificación gubernamental a los administradores de la entidad pero no es obligatorio que los libros contables estén en la dirección legal y pueden estar en la dirección del dueño final.

Consejos y ventajas para abrir una empresa extraterritorial

  • Son baratas de constituir y el mantenimiento anual no es caro.
  • Sin impuestos.
  • Los agentes residentes suelen tener unos honorarios económicos.
  • Tienen dirección física real de conveniencia.
  • No suelen pedir mucha información sobre los dueños.
  • Se pueden constituir con “Acciones al Portador”.
  • Se puede omitir el uso de fiduciarios o testaferros.
  • No es necesario ir físicamente al país para constituirla.
  • No es necesario un representante local.
  • No abrir empresas extraterritoriales en países que tenga relación con el narcotráfico.
  • Abrir la sociedad en un país y la cuenta bancaria en otro.
  • Realizar las inversiones en países fuera de dónde se tenga la cuenta bancaria.
  • Abrir una cuenta bancaria offshore en varias divisas.
  • Aunque no sea necesario llevar la contabilidad se recomienda llevarla en el caso que las autoridades del paraíso fiscal lo soliciten.